Despido colectivo (ERE)

Despido colectivo (ERE)

El despido colectivo, también conocido como ERE (Expediente de Regulación de Empleo) es un tipo de despido objetivo que afecta a varios trabajadores del mismo centro de trabajo.

Para que estos despidos sean considerados como un despido colectivo la legislación en materia laboral establece un mínimo de trabajadores afectados simultáneamente, o en un corto periodo de tiempo. Este mínimo dependerá del número de trabajadores totales de la empresa.

  • Empresas con menos de 100 trabajadores: el mínimo de trabajadores afectados por el despido será de 10.
  • Empresas de entre 100 y 300 trabajadores: el mínimo de trabajadores afectados será del 10% del total de la plantilla efectiva.
  • Empresas con más de 300 trabajadores: el despido debe afectar 30 trabajadores al menos.

Causas del despido colectivo

Como despido de carácter objetivo que es, la empresa debe alegar una de las causas reconocidas como válidas por el Estatuto de los Trabajadores. Hablamos de causas de índole económica, técnica, organizativa o de producción.

Estas causas deben estar explicadas de forma exhaustiva y debidamente motivadas para que se consideren como válidas.

  • Causas económicas: para alegar este tipo de causa la situación económica debe ser negativa, de tal forma que se demuestre que existen pérdidas reales o bien se pueda demostrar que estas están previstas basándose en datos objetivos.
  • Causas técnicas y/o organizativas: cuando, debido a la introducción de cambios en los método o medios de fabricación, se justifique la necesidad de llevar a cabo algunos despidos.
  • Causas de producción: cuando la demanda de los productos o servicios que ofrece la empresa disminuye de forma considerable.

Para iniciar un proceso de despido colectivo (ERE) no es necesario que la empresa obtenga autorización por parte de la autoridad judicial.

Sin embargo, si este es impugnado por los trabajadores, corresponderá a los tribunales evaluar y pronunciarse acerca de la legalidad del despido colectivo.

El proceso se inicia con un periodo de consultas entre empresa y trabajadores en el que se encargará de explicar a estos cuáles son las causas del despido colectivo y en qué datos se ampara para hacerlo. SE deberán aportar todo tipo de documentos, de carácter también fiscal, para que se puede evaluar la situación real y futura de la empresa.

Un despido colectivo es un proceso largo y complejo, por lo que es necesario contar con asesoramiento legal especializado. En nuestro despacho de abogados podrá obtener el servicio de asesoramiento y defensa legal de un abogado laboralista en Cádiz. No dude en consultarnos.

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